Schneiderman Publica Resultados De Investigacion Detallando Abusos En Industria Boleterías De Espectáculos Y Eventos Deportivos

Una exhaustiva investigación revela que más de la mitad de todas las entradas se reservan para privilegiados con conexiones internas y algunos clientes que compran antes que los boletos salgan a la venta al público en general

Los vendedores implementan tácticas ilegales para comprar miles de boletas en apenas segundos, perjudicando a los consumidores y desafiando los esfuerzos del sector

El Fiscal General Schneiderman: “Mi oficina perseguirá y someterá a los que violan nuestras leyes, se aprovechan de los consumidores habituales, y niegan a los neoyorquinos un acceso justo a los conciertos y eventos deportivos que aman"

BUFALO- El Fiscal General Eric T. Schneiderman publicó hoy los resultados de una investigación de gran alcance en la industria de boletas de entrada de conciertos y eventos deportivos. La investigación puso al descubierto los amplios abusos que impiden que los consumidores de Nueva York tengan acceso a los boletos a precios asequibles - o incluso acceder a ellos en absoluto.

Durante el anuncio, Schneiderman además dio a conocer acuerdos con dos vendedores de entradas que operaban ilegalmente sin licencia como revendedores de boletos. Las empresas, MSMSS, LLC and Extra Base Tickets, LLC, han vendido miles de entradas para eventos en Nueva York. Los acuerdos requieren que las empresas y sus directivos obtengan una licencia de distribuidor de entradas y paguen multas por haber operado ilegalmente. MSMSS pagará $80,000 en multas y Extra Base Tickets pagará $65.000.

La oficina del Fiscal General inició la investigación en respuesta a una serie de quejas de los ciudadanos. El informe sobre la investigación, titulada "Vista Obstruida: ¿Qué está bloqueando a los neoyorquinos de conseguir entradas", detalla el papel de los intermediarios y las preocupantes prácticas de la industria que funcionan para mantener los boletos asequibles fuera del alcance del público en general.

"La boletería es un juego pre-arreglado", dijo el Fiscal General Schneiderman. "Mi oficina continuará sometiendo a aquellos que violan nuestras leyes, se aprovechan de los consumidores habituales, y niegan a los consumidores  un acceso justo a los conciertos y eventos deportivos de su interés. Esta investigación es sólo el comienzo de nuestros esfuerzos para crear una igualdad de condiciones en la industria de boletería".

Para los conciertos más populares, la investigación encontró que muchos boletos nunca llegan a estar disponibles para el público en general. Más bien, la mayoría de los boletos para los principales eventos de entretenimiento se colocan ya sea en "espera" y se reservan para una variedad de privilegiados con conexiones internas en la industria, incluyendo los lugares, artistas o promotores, o son reservados para "pre-venta" y puestos a disposición de los grupos no-públicos, como los portadores de determinadas tarjetas de crédito. En promedio, más de la mitad de todas las boletas de entradas - 54 por ciento - están reservados para los “conectados”. Esas entradas reservadas se dividen entre privilegiados (16%) y pre-ventas (38%).

Además, la investigación reveló que los lugares donde se celebran los eventos y vendedores de boletos como Ticketmaster añaden regularmente honorarios que pueden hacer subir el precio de las entradas hasta más de 21% al precio real de los boletos, y en algunos casos extremos, añaden hasta más que el valor real del boleto en sí.

La investigación descubrió además que los corredores y terceros revender boletos en sitios como StubHub y TicketsNow a márgenes promedio de 49 por ciento por encima del valor real del boleto - a veces hasta más de 1,000 por ciento.

Algunos de los corredores están utilizando software especializado ilegal - llamados "tickets bots" - para comprar rápidamente tantos boletos como sea posible y revenderlos un margen significativo. La investigación, por ejemplo, encontró que el 8 de diciembre de 2014, un solo agente utilizó un programa robot para la compra de 1.012 entradas para un espectáculo de U2 en junio 2015 en el Madison Square Garden en el primer minuto de la venta. La investigación confirma que cientos de miles de entradas se adquieren utilizando software ilegales.

"La revelación de que la industria de boletos a conciertos y eventos deportivos es injusta no es nada nuevo, sin embargo el descubrimiento de lo profundo que ha llegado es ciertamente inquietante", dijo el asambleísta Jeffrey Dinowitz, Presidente del Comité de la Asamblea de Asuntos y Protección del Consumidor.  "Este sistema sin escrúpulos es perjudicial para los miles de fans que están tratando de ver su espectáculo favorito o equipo deportivo. Los proveedores de boletas que perciben comisiones sustanciales, o retinen boletas para distribuir a los privilegiados de la industria han creado un sistema que es decididamente injusto para el público en general. Por otra parte, el actual sistema también ha permitido a unos pocos elegidos comprar boletos en grandes cantidades para espectáculos de Broadway como 'Hamilton', o grandes conciertos como Bruce Springsteen y la E Street Band, sólo para venderlos en el mercado secundario a precios extravagantes - estas personas son nada menos que buitres. Aplaudo al Fiscal General por la realización de esta investigación".

"Cuando los amantes de la música locales tienen que gastar tanto en un concierto, esto deja mucho menos dinero para gastar en la música local, el teatro y el entretenimiento - y puede hacer daño a nuestra economía cultural local", dijo Tod A. Kniazuk, Director Ejecutivo la Iniciativa de las Artes Servicios del oeste de Nueva York. "Aplaudimos los esfuerzos del Fiscal General Eric Schneiderman para combatir este problema, y apoyamos un sistema que sea más equitativo para aquellos que deseen disfrutar de las artes."

"He trabajado con artistas de hacen asequible el precio de las entradas, sólo para ver esas mismas entradas ponerse a la venta en el mercado secundario por mucho más que su valor nominal", dijo David Taylor, un promotor independiente con Empire State Concerts. "Es lo que sucede cuando los programas robots están involucrados, y los consumidores se quedan con la opción de no asistir a eventos o pagar mucho más para ver a sus artistas favoritos. Esta es una práctica que tiene que terminar, y agradezco a la Fiscal General por su apoyo".

"He estado en numerosos conciertos en mi vida, pero recientemente he tenido más dificultades para la compra de entradas," dijo Debra Cresanti del Pueblo de Cheektowaga. "Yo atribuyo el problema a los programas robots de compra de boletas, y yo siento que crean un campo de juego desigual. La gente como yo a menudo se queda con la opción de pagar una cantidad exorbitante de dinero para los boletos o no ver a sus artistas favoritos en vivo. Es injusto, y agradezco al Fiscal General Schneiderman por trabajar para corregir el problema".

"He estado en el negocio de la música en vivo y eventos durante veinte años y durante ese tiempo he visto la tecnología tener un impacto positivo en nuestra industria. Con ese buen impacto también han llegado algunos problemas y los programas robots de compra de boletas son un problema muy real para los productores y los consumidores ", dijo Donny Kutzbach de Funtime Presents / Town Ballroom. "He visto los robots manipular el sistema, tomar las entradas y finalmente bloquear al consumidor del proceso de compra de entradas. Es injusto, y agradezco el Fiscal General Eric Schneiderman por trabajar para resolver este problema”.

Este reporte ha sido un esfuerzo de colaboración llevado a cabo por la Oficina de Internet y Tecnología y el Departamento de Investigación, con un agradecimiento especial a los Fiscales Adjuntos Jordan Adler, Noah Stein, Aaron Chase, y Lydia Reynolds; Directora de Proyectos Especiales Vanessa Ip; Investigador John Ferrara; Directora de Investigación y Análisis Lacey Keller; La Jefa de la Oficina de Internet y Tecnología es Kathleen McGee; Economista Jefe Guy Ben-Ishai; Asesor Especial  de Cumplimiento  Tim Wu; y la Fiscal General Ejecutiva Adjunta Karla G. Sánchez.