Schneiderman Demanda Proveedor De Servicios De Salud A Prision Del Condado De Nassau, Armor Health, Alegando Negligencia Y Cuidado Inadecuado De Los Presidiarios

Fiscal General alega que de doce internos que han muerto desde que Armor fue contratada por el Condado, se consideró que 5 habían recibido atención médica inadecuada

La demanda alega que Armor Correctional Health Services violó el contrato al no proporcionar servicios de salud adecuados a los internos

Schneiderman: Descuidar el deber de proporcionar una atención adecuada no sólo defrauda a los contribuyentes, sino  que pone en riesgo la salud y seguridad de los internos, a veces con consecuencias fatales

NUEVA YORK - El Fiscal General Eric T. Schneiderman anunció hoy una demanda contra Armor Correctional Health Medical Services (“Armor”) por supuestamente no proporcionar  servicios médicos adecuados a los presos como es requerido por su contrato con el Centro Correccional del Condado de Nassau ("NCCC"). La demanda, presentada en el Tribunal Supremo de Nueva York, alega que Armor, una compañía de servicios de salud de las cárceles con sede en Florida es responsable de proporcionar servicios médicos integrales para el Centro Correccional del Condado de Nassau ("NCCC"), a través de su contrato anual por $11 millones con el Condado de Nassau, o bien proveyó  un tratamiento inferior o son cumplió con muchas de sus obligaciones. Desde que Armor comenzó la prestación de servicios a NCCC en 2011, 12 presos han muerto bajo custodia, uno apenas la semana pasada, y otros tres desde marzo de 2016.

"Los reclusos dependen de las empresas que prestan servicios de salud para una amplia gama de problemas médicos, muchos de los cuales no fueron tratados. Las personas que luchan con enfermedades crónicas, problemas de salud mental y de abuso de sustancias merecen atención de salud completa, fiable y de alta calidad ", dijo el Fiscal General Schneiderman. "No proporcionar servicios de salud adecuados según se requiera es completamente inaceptable. Descuidar el deber de proporcionar una atención adecuada no sólo defrauda a los contribuyentes, sino que además pone en riesgo la salud y la seguridad de los internos, con consecuencias potencialmente mortales".

Recibir la necesitada atención de un proveedor de salud correccional beneficia a los individuos y la salud pública en general, ya que estos hombres y mujeres vuelven a su comunidad después de salir de su encarcelamiento.

Las personas en las cárceles, como la de NCCC, a menudo tienen necesidades médicas complejas y muchos no han sido necesariamente conectados a un ningún tipo de atención médica. En NCCC, los internos son totalmente dependientes de la capacidad de Armor para proporcionar el alto nivel de servicios médicos requeridos en virtud del contrato. Esta demanda alega que Armor no cumplió con numerosos estándares de rendimiento requeridos en virtud del contrato, y sin embargo, en repetidas ocasiones facturó al Condado de Nassau en su totalidad por los servicios prestados. Se alega que esta conducta constituye  facturación falsa y fraudulenta bajo la Ley Reclamo Falsos de Nueva York, así como las prácticas comerciales ilegales y engañosas en virtud de la Ley Ejecutiva § 63 (12). También se alega que el hecho de que el incumplimiento de Armor de proporcionar una atención médica adecuada pudo afectar dramáticamente las condiciones médicas de los internos: de los doce internos que han muerto en el NCCC desde que Armor comenzó a proporcionar servicios, cinco de esos reclusos fueron encontrados más tarde por la Comisión del Estado de NY sobre Corrección haber recibido atención médica inadecuada.

Armor presuntamente no cumplió con numerosos aspectos de sus obligaciones contractuales, incluyendo:

  • No oportuna respuesta a la solicitud de los internos para la asistencia médica, y en ocasiones no respondieron en absoluto:
  • No proporcionar informes necesarios relativos a la evaluación de los planes de atención y mejora cuando las auditorías muestran fallas;
  • No proporcionar acceso oportuno y permanente a los medicamentos recetados;
  • No proporcionar servicios de diagnóstico oportunos y eficaces, como las pruebas de laboratorio;
  • No proporcionar de forma fiable importantes servicios de salud mental, tales como planes de tratamiento; 
  • No proporcionar un acceso adecuado a los especialistas médicos fuera del sitio; y
  • No proporcional personal adecuado a posiciones administrativas claves, incluyendo dejar algunas posiciones vacantes durante meses a la vez.

La demanda también alega que, aunque se requiere a Armor llevar a cabo una serie de evaluaciones sobre el cuidado que ofrece la compañía  no ha producido registros que demuestran lo ha hecho. En particular, la Armor no llevó a cabo el número requerido de auto-auditorías, e incluso cuando se identificó áreas de actuación inadecuada, sólo en raras ocasiones desarrolló  acción correctiva para hacer frente a los problemas identificados, como estaban obligados a hacerlo en virtud del contrato.

La demanda busca asegurar que Armor cumpla plenamente con sus obligaciones en virtud del contrato y pague daños al Condado. Las medidas incluyen:

  • Designar un monitor independiente para supervisar el cumplimiento continuo con el contrato
  • Prohíbir permanentemente a Armor de hacer una oferta para los futuros contratos de servicios de salud en el estado de Nueva York
  • Pagar las multas y daños

Este litigio está siendo manejado por los Fiscales Adjuntos Dorothea Caldwell-Brown, Brant Campbell, y Elizabeth Chesler, con la asistencia de los Fiscales Adjuntos voluntarios Samuel Canales, Laura Puhala, y Matthew Reisman. La Oficina de Cuidado de la Salud está dirigida por la Jefa de la Oficina Lisa Landau y es parte de la División de Justicia Social, dirigida por el Fiscal General Ejecutivo Adjunto para la Justicia Social Alvin Bragg.