Fiscal General Letitia James Pronuncia Un Discurso En La Ceremonia De Inauguración En Ellis Island

NUEVA YORK - La Fiscal General Letitia James pronunció ayer un discurso en la ceremonia oficial de inauguración del estado de Nueva York en Ellis Island. A continuación, se una transcripción de sus comentarios.

Permítame tomar un momento para felicitar al Gobernador Cuomo, al Contralor DiNapoli, al Vice Gobernadora Hochul, y reconocer a todos los dignatarios aquí presentes.

Y un reconocimiento especial a Barbara Underwood, quien tomó la responsabilidad de esta gran posición y, en un corto período de tiempo, luchó contra gigantes en nuestro nombre. Todos estamos agradecidos de ella.

Es un gran honor para mí comparecer ante ustedes hoy y prometerles mi servicio a la gente del gran estado de Nueva York, como su Fiscal General.

Como tantos, vengo de un origen humilde, pero de gran determinación. Mis padres vinieron del sur, criando a sus hijos en la ciudad de Nueva York para darnos a todos la oportunidad de una vida mejor. No fueron privilegiados, pero fueron bendecidos. Y me imagino que estarían muy orgullosos de verme aquí hoy.

Estamos parados hoy sobre un terreno sagrado. Bendecido con el sacrificio de los que se resistieron y se negaron a inclinarse ante el control tradicional; impregnados con los sueños de millones de estadounidenses, los refugiados que salieron de sus naciones de origen para buscar un futuro más brillante bajo la antorcha de Lady Liberty (Señora de la Libertad); así como aquellos como mis padres, que simplemente vieron su destino y tomaron su oportunidad en el sueño americano.

Desafortunadamente, hoy en día muchos estadounidenses ven que ese sueño está escapándose de su alcance.

Los derechos y la dignidad de la gente común están siendo pisoteados por los más poderosos entre nosotros.

Vemos corporaciones poderosas que actúan como si estuvieran por encima de la ley.

Vemos especuladores y políticos arriesgando la seguridad ganada con tanto esfuerzo de la gente trabajadora en la búsqueda de una mayor riqueza y poder.

Vemos que la corrupción destruye la base de nuestra sociedad y, con demasiada frecuencia, nos sentimos impotentes para responder.

Pero hoy, recuperamos ese poder. Hoy, respondemos.

Creo en el estado de derecho y en la democracia y en la expectativa de que, a los ojos del gobierno, no se le tratará a usted peor, ni mejor, que a su vecinos.

Trabajaré en un sistema legal donde incluso el funcionario federal más poderoso del país no podrá usar una brecha para evadir la justicia.

Lucharé por una ley que codifique el derecho de la mujer a elegir y defender nuestras libertades reproductivas.

Voy a tomar medidas enérgicas contra los funcionarios del gobierno que abusan de la confianza pública.

Enfrentaré a las corporaciones que contaminan nuestro aire y agua, que defraudan a los contribuyentes y dañan a los consumidores.

Protegeré los derechos de las mujeres, los inmigrantes, las comunidades LGBTQ, las comunidades de color y cualquier persona que sea víctima de la ira del fanatismo.

Me concentraré en trabajar con la Legislatura del Estado para reformar un sistema de justicia penal dañado y garantizar que los niños de color no sean puestos en desventaja por un sistema que está en su contra.

Llevaré una luz en los pantanos más oscuros, y actuaré como administradora de la justicia para todos los neoyorquinos.

Los líderes que valen la pena están aquí para proteger a quienes son vulnerables y buscan justicia en su nombre, y esa es una promesa que hago a todos y cada uno de ustedes.

A los maestros y enfermeras, predicadores y padres de Nueva York, bomberos y policías, soldados y obreros de fábricas. Desde Búfalo hasta el Bronx. Desde Rochester hasta Riverhead, estoy aquí para promover un cambio significativo, para mantener a nuestras familias seguras y progresando, y para promover la justicia en todo momento.

Les mantendré a ustedes y a sus comunidades firmemente en mi corazón y en mi mente mientras camino al trabajo todos los días.

Guiada por los principios de Miqueas para "hacer justicia, amar la bondad y caminar humildemente en compañía de Dios".

Y para aquellos que pretenden poner a prueba o violar la ley, desafiar la dignidad y seguridad de nuestro gran estado y su gente, sepan que tienen un nuevo oponente. Y es mejor que sepan que estoy probada en la batalla.

Muchas gracias por este gran honor. Y la oportunidad de servir humildemente a cada uno los neoyorquinos.

Ahora, vamos a trabajar.

Gracias y feliz año nuevo.