Farmacéutica De Upstate, Nueva York Pagará $100,000 Por Presentar Falsos Reclamos Al Medicare Y Medicaid

Cathy Grossman Reconoce Haber Cobrado por Medicamentos que su Farmacia Nunca Dispensó  

ALBANY – La Fiscal General del Estado de NY Letitia James y el Fiscal Federal del Distrito Norte de Nueva York, Grant C. Jaquith, anunciaron hoy que Cathy Grossman, propietaria y farmacóloga de Nassau Pharmacy Inc. pagará $100,000 para resolver las acusaciones presentadas en su contra por haber violado las leyes federales y las disposiciones de la Ley Estatal de Reclamos Falsos de Nueva York, al cobrar a los gobiernos federales y estatales por medicamentos recetados que Grossman y el personal de Nassau Pharmacy nunca dispensaron.

“Fraudulentamente, cobrarle al Medicare y Medicaid para obtener ganancias personales, es tanto ilegal como inmoral”, dijo la Fiscal General Letitia James. “Cathy Grossman no solamente robó a programas del gobierno cuyo objetivo es beneficiar a comunidades vulnerables, sino que también endilgó a los contribuyentes con facturas de esta actividad deshonesta. Seguiremos trabajando para erradicar los fraudes al Medicaid en todo el Estado de Nueva York".

“Cuando los farmacéuticos presenten reclamos falsos al Medicare y Medicaid, los contribuyentes que trabajan arduamente son los que terminan pagando”, indicó el Fiscal Federal de Estados Unidos, en el Distrito Norte de Nueva York Grant C. Jaquith. “Continuaremos protegiendo al público y la integridad de nuestros programas de cuidados de salud, responsabilizando a los profesionales médicos cuando beneficien sus bolsillos inapropiadamente”.

Como parte del acuerdo de hoy, Grossman admitió que, desde marzo de 2017 hasta marzo de 2017, ella presentó o hizo que otros presentaran reclamos falsos de pagos al Medicare y Medicaid, por medicamentos que ni ella ni sus empleados de Nassau Pharmacy nunca distribuyeron. En algunos casos, ella le cobró al Medicare y al Medicaid por medicinas que los pacientes nunca ordenaron o nunca recibieron en Nassau Pharmacy Inc. En otras ocasiones, Grossman le cobró al gobierno por medicamentos de marcas reconocidas pero les dio a sus pacientes medicinas genéricas que costaban menos dinero.

Esta investigación se desató tras una demanda presentada por un denunciante de fraude bajo las provisiones qui tam, o whistleblower, de las normas federales y de la Ley de Reclamaciones Falsas del Estado de Nueva York, que permite que las personas privadas, conocidas como ‘relatores’, presenten acciones civiles en nombre del gobierno y compartan o participen en cualquier recuperación. En este caso, el relator recibirá $22,000 de los ingresos del acuerdo. El caso se remitió al Tribunal Federal de EEUU en el Distrito Norte de Nueva York, bajo el número 1:16-cv-1338.

“Los profesionales en cuidados medicos deben cumplir con las normas que guían el comportamiento ético”, señaló Scott J. Lampert, Agente Especial A Cargo del Dpto. De Salud y Servicios Humanos de EEUU, en la Oficina de la Fiscal General de la Región de NY (“HHS-OIG”).  “Junto a nuestros aliados en la fuerza judicial, HHS-OIG seguirá garantizando que los individuos y organizaciones cobren a los programas federales de salud, con honestidad”. 

La investigación y el acuerdo son el resultado de un esfuerzo coordinado entre la Oficina de la Fiscal General del Estado de Nueva York, la Oficina del Fiscal Federal para el Distrito Norte de NY, HHS-OIG, y el Buró Federal de Investigaciones. Estados Unidos fue representado por el Sub-Fiscal Federal Adam J. Katz, y el Estado de Nueva York por la Sub-Fiscal General Especial, Jill D. Brenner. 

La investigación de la Fiscal General la realizó el Investigador Michael Connelly, con la ayuda del Investigador Supervisor, Dominick DiGennary, y el Jefe-Investigador Adjunto Kenneth Morgan. El análisis fiscal de la investigación la condujo el Investigador-Auditor Superior Deowattie Persaud, con la asistencia de la Jefa-Auditora de la División de Ejecución Civil, Stacey Millis.