Fiscal General James Lidera Coalición De 22 Estados Que Exige Al Congreso El Control Más Efectivo De Los ‘Productos Químicos Tóxicos Para Siempre’, PFAS

La Coalición Multi-Estatal Resalta la Necesidad de Implementar Medidas Federales Para Combatir la Contaminación con Estos Químicos

Hasta la Fecha, la Limpieza de la Contaminación con Productos PFAS le ha Costado Más de $51 Millones a los Neoyorquinos

NUEVA YORK – La Fiscal General del Estado, Letitia James, publicó hoy una carta conjunta, enviada al Congreso, firmada por una coalición de 21 Fiscales Generales, instando fuertemente a los legisladores a aprobar un proyecto de ley que ayudaría a NY y a otros Estados a lidiar con la amenaza para la salud pública causada por la contaminación con los peligrosos químicos tóxicos PFAS--que son sumamente persistentes en el medio ambiente y cuerpo humano. En la carta enviada a los líderes del Senado y de la Cámara de Representantes, la coalición exige enérgicamente al Congreso tomar medidas que ayuden a los Estados a abordar y prevenir los crecientes peligros de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés), productos artificiales y contaminantes que se han encontrado en el aire, aguas superficiales, subterráneas, y potable, así como en el suelo y los alimentos, en todo el país. Los Fiscales Generales también piden al Congreso proveer asistencia financiera para ayudar a los Estados con los altos costos de limpieza de los sitios contaminados.     

“Cuando se trata de la salud y la seguridad de los neoyorquinos, la falta de acción no es una opción", dijo la Fiscal General de NY, Letitia James. "Estos productos químicos tóxicos 'para siempre' ponen en peligro el bienestar de las personas en todo nuestro Estado, y necesitamos un proyecto de ley federal para hacer frente a esta amenaza. Instamos encarecidamente al Congreso a que tome medidas y dé a nuestros Estados las herramientas que necesitamos urgentemente para abordar los daños que estos peligrosos productos químicos causan a nuestras comunidades".  

De esta familia de químicos, los dos tipos de contaminantes más estudiados son el ácido perfluorooctano sulfónico/sulfonato de perfluorooctano (PFOS) y el ácido perfluorooctanoico/perflurooctanoato (PFOA). Los productos químicos PFAS resisten la degradación en el medio ambiente, y se acumulan en el cuerpo. Esos contaminantes también están vinculados a graves problemas médicos en seres humanos y animales. En los humanos, la exposición a los tóxicos PFOA podría causar efectos como bajo peso al nacer [de un bebé], diferentes tipos de cáncer, tiroides, perturbación hormonal, efectos negativos en el sistema inmunológico, daños en el hígado, y pre eclampsia. En tanto, la exposición a los químicos PFOS se asocia con efectos en el sistema inmunitario, cambios en las enzimas hepáticas y hormonas tiroideas, y otras serias condiciones médicas. 

En toda la nación, las familias expuestas a los peligrosos contaminantes de PFAS son aquellas que viven cerca de bases militares, centros de entrenamiento de extinción de incendios, aeropuertos civiles e instalaciones industriales. Los productos químicos PFAS se han utilizado durante décadas como ingredientes en espumas para combatir incendios. Actualmente, algunos Estados afectados por la contaminación masiva de químicos PFAS gastan decenas de millones de dólares para lidiar con estos contaminantes en los sistemas públicos de agua potable, e investigar numerosas áreas y fuentes de posibles contaminaciones. Hasta la fecha, sólo Nueva York ha gastado más de $51 millones en costos relacionados a la limpieza de estos químicos tóxicos, cantidad que seguramente aumentará. 

Aunque la Cámara de Representantes y el Senado ya promovieron un proyecto de ley que aborda particularmente varios asuntos relacionados a la contaminación con productos PFAS, los Fiscales Generales Estatales exigen al Congreso lidiar con "las necesidades legislativas más urgentes" de los Estados y que harán todo lo posible para llegar a un acuerdo final sobre esta iniciativa. Según la experiencia de primera mano de los Estados, estas necesidades urgentes incluyen:

  • La designación de al menos algunos productos químicos PFAS como "sustancias peligrosas" bajo la Ley federal de Respuesta Ambiental Integral, Compensación y Responsabilidad, también conocida como "Superfondo". Dicha designación es una clave para limpiar algunos de los sitios más peligrosos contaminados con los tóxicos PFAS, en todo el país, incluyendo las instalaciones del Departamento de Defensa de los Estados Unidos y los llamados sitios "huérfanos". En esos sitios, las partes responsables tienden a no ser identificadas o localizadas, o simplemente no actúan en las labores de limpieza.
  • Agregar a toda la clase de productos químicos PFAS al Inventario de Emisiones Tóxicas y Reglas (TRI, por sus siglas en inglés) para prohibir el uso de ciertos agentes químicos PFAS, un programa de la Agencia de Protección Ambiental que requiere que las instalaciones en diferentes sectores de la industria reporten anualmente la cantidad de productos químicos liberados en el medio ambiente.  Esto proporcionaría información crítica sobre las nuevas fuentes potenciales de estos productos químicos, así como las áreas de posible contaminación.  
  • Proporcionar fondos para la remediación de los suministros de agua potable contaminados con PFAS, particularmente los de las comunidades desfavorecidas, donde muchos enfrentan graves problemas de asequibilidad del agua porque esas municipalidades se ven obligadas a aumentar las tarifas del agua para recuperar los altos costos de la limpieza de la contaminación con productos químicos tóxicos PFAS.  
  • Prohibir el uso y almacenamiento de la espuma de extinción de incendios que contenga PFAS, en cualquier base militar y en otras instalaciones federales lo antes posible, y mientras tanto, proporcionar medidas de protección inmediatas, especialmente cuando se usa la espuma para combatir fuegos.
  • Proveer pruebas médicas de detección de la exposición a productos PFAS para personal apropiado y miembros del público que, posiblemente, estuvieron expuestos a estos productos químicos contaminantes, incluyendo-entre otros-los bomberos.

La Oficina de la Fiscal General del Estado de Nueva York ha estado tratando activamente de hacer rendir cuentas a los responsables de la contaminación con productos PFAS en Nueva York. En junio de 2018, la Oficina de la Fiscal General del Estado y el Gobernador Andrew Cuomo entablaron la primera demanda presentada por un Estado contra los fabricantes de productos de espuma de extinción de incendios que contienen químicos PFAS, por la contaminación causada por sus productos y la creación de una molestia pública. Con esta demanda se busca recuperar $38 millones en costos incurridos por el Estado en la limpieza de los químicos peligrosos descargados en el medio ambiente en varios aeropuertos militares y civiles en el Estado de Nueva York.  

Esta demanda fue posteriormente enmendada en busca de la recuperación de los costos de limpieza de los proveedores de productos químicos que 3M y otros fabricantes incorporaron en sus productos de espuma. La demanda enmendada también pide costos de limpieza del gobierno de los Estados Unidos (en representación del Departamento de Defensa) considerando su responsabilidad en la descarga de la espuma de extinción de incendios tóxica en el medio ambiente. En febrero de 2019 y julio de 2019, el Estado presentó demandas adicionales contra los fabricantes de espuma y los proveedores de productos químicos por la contaminación en instalaciones extras en Nueva York. 

Para el envío de esta carta, la Fiscal General James contó con el apoyo y firma de los Fiscales Generales de los Estados de California, Connecticut, Delaware, el Distrito de Columbia, Guam, Hawái, Illinois, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Mississippi, Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón, Rhode Island, Virginia, Washington y Wisconsin. 

Este caso es procesado por los Sub-Fiscales Generales Mathew J. Sinkman, Mihir Desai, Philip Bein, y Norman Spiegel, del Buró de Protección Ambiental, bajo la supervisión del Jefe del Buró, Lemuel M. Srolovic. El Buró de Protección Ambiental es parte de la División de Justicia Social, dirigido por la Sub-Fiscal General Ejecutiva, Meghan Faux.