La Fiscal General James Demanda A La Administración Trump Por No Regular La Contaminación Interestatal Por Niebla Tóxica

La Demanda Busca Obligar a la EPA a Cumplir con la Ley de Aire Limpio y Proteger la Salud de Los Neoyorquinos al Exigir que Las Fuentes de Contaminación Por Smog en Los Estados Con Viento Ascendente Reduzcan Más Las Emisiones 

NUEVA YORK  La Fiscal General de Nueva York, Letitia James, anunció hoy una demanda contra la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) de la Administración Trump por no cumplir con su responsabilidad legal bajo la Ley de Aire Limpio (CAA, por sus siglas en inglés) para garantizar que las fuentes de contaminación a través del viento no continúen creando contaminación por ozono a nivel de suelo poco saludable (comúnmente conocida como smog o niebla tóxica) en Nueva York. 

La demanda, presentada en el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos para el Circuito del Distrito de Columbia, sigue la denegación de la EPA de una petición presentada por el Estado de Nueva York, en marzo de 2018, de conformidad con las obligaciones del "Buen Vecino" establecidas en la Sección 126(b) de La Ley de Aire Limpio, que describe el requisito de la EPA de garantizar el control de las fuentes de contaminación que llega empujado por el viento y que contribuyen al incumplimiento de los estándares federales de calidad del aire en los Estados de viento descendente. La petición instó a la EPA a hacer una constatación de que las emisiones de las fuentes identificadas en los Estados de viento ascendente violaban la disposición del Buen Vecino y, tras tal constatación, garantizar que las emisiones de estas fuentes se reducirían según sea necesario para permitir que Nueva York alcance y mantenga el cumplimiento de las normas de salud para el smog. La EPA rechazó oficialmente la petición de Nueva York, el viernes 18 de octubre de 2019. 

"Más de dos tercios de los neoyorquinos respiran regularmente aire tóxico o insalubre por la contaminación interestatal con smog, y la EPA continúa ignorando la Ley de Aire Limpio", dijo la Fiscal General James. "No permaneceremos inactivos cuando un organismo federal llamado la ‘Agencia de Protección Ambiental’ se niega habitualmente a proteger el medio ambiente o la salud de millones de personas. Mi oficina utilizará todas las herramientas legales a nuestra disposición para obligar a la EPA a hacer su trabajo y reducir la contaminación". 

"El Estado de Nueva York es firme y hará lo que sea necesario para proteger a nuestras comunidades de la contaminación del aire proveniente de otros Estados", dijo el Comisionado del Dpto. de Conservación Ambiental de Nueva York, Basil Seggos."El DEC continuará luchando contra la negativa de la EPA de EE.UU. de salvaguardar a nuestras comunidades de las emisiones que causan ozono, ya que la EPA está, una vez más, cediendo a los intereses de los contaminadores y renunciando a su papel de proteger la salud pública y el medio ambiente. Al no hacer su trabajo y exigir que los Estados de viento ascendente reduzcan sus emisiones, la EPA está ignorando su propio modelo regulatorio aprobado y, lo que es más importante, la EPA no protege al pueblo estadounidense". 

En los peores días de calidad de aire del verano pasado, casi 13 millones de neoyorquinos—más del 65 por ciento de nuestra población--respiraron aire con niveles insalubres debido a la contaminación por niebla tóxica o smog. Actualmente, la EPA considera que nueve condados de Nueva York no cumplen con las normas federales de salud que regulan la emisión de smog. Según un análisis de la Asociación Americana del Pulmón—basado en los datos de calidad atmosférica del 2015-2017, millones de neoyorquinos con enfermedades pulmonares, incluyendo casi 250,000 niños y casi 1,000,000 de adultos que sufren de asma, corren un riesgo especial al vivir en áreas del Estado contaminadas con smog. La Asociación clasifica a la Ciudad de Nueva York como la décima ciudad más contaminada de la nación por el smog. 

La Fiscal General James hizo la presentación de esta demanda con el apoyo de los Fiscales Generales de Nueva Jersey y de la Ciudad de Nueva York. 

Datos sobre Nueva York y las Regulaciones Nacionales de Calidad del Aire

Reducir los niveles de niebla tóxica es vital para proteger la salud de los neoyorquinos. Los niveles elevados de smog pueden causar una gran cantidad de efectos significativos para la salud, como tos, irritación de garganta, daño en el tejido pulmonar y el agravamiento de condiciones médicas existentes, como asma, bronquitis, enfermedades cardíacas y enfisema. La exposición al ozono también está relacionada con la mortalidad prematura. Los niños, los ancianos y las personas con enfermedades pulmonares existentes, como el asma, son más vulnerables a los efectos nocivos del ozono. 

Nueva York tiene algunas de las regulaciones de la calidad del aire más estrictas, en la nación. Las emisiones de los contaminantes que causan el smog, como los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles (COV), se regulan de manera agresiva desde las centrales eléctricas, las fábricas, los vehículos automotores y otras fuentes dentro del Estado. De hecho, Nueva York tiene una de las emisiones más bajas de NOx y VOC en el país. Como resultado de su regulación, las principales fuentes estacionarias en Nueva York redujeron las emisiones anuales de NOx en un 43 por ciento, entre 2008 y 2014, y las principales centrales eléctricas en el Estado también redujeron las emisiones de NOx en la temporada de ozono en un 73 por ciento, entre 2008 y 2017. 

Los precursores de smog, como el NOx emitido por las centrales eléctricas y otras fuentes, pueden viajar cientos de millas después de su emisión. La Ley Federal de Aire Limpio reconoce la naturaleza regional de la niebla tóxica, y que las fuentes de emisión ubicadas en múltiples Estados de viento ascendente contribuyen a los problemas de smog de los Estados de viento descendente. Debido a que los Estados de viento descendente no pueden resolver sus problemas de smog por sí solos, la disposición del "Buen Vecino" de la Ley de Aire Limpio requiere que la EPA intervenga y adopte planes para reducir la contaminación interestatal por smog cuando las acciones de los Estados de viento ascendente no son suficientes para garantizar que las normas federales de salud contra la niebla tóxica se pueden cumplir y mantener en los Estados de viento descendente como Nueva York. 

La obligación de la EPA, en virtud de la Ley, de adoptar dichos planes, conocidos como "Planes de Implementación Federal" o "FIP", refleja la posición y autoridad únicas de la Agencia, como organismo federal, para garantizar que los esfuerzos individuales de múltiples Estados de viento ascendente sean suficientes para resolver problemas regionales de contaminación atmosférica, como el smog. 

El 2 de octubre de 2019, el Circuito de D.C. acordó con Nueva York y otros Estados de viento descendente que la EPA incurrió en error al emitir un reglamento que rechazó la necesidad de fuentes de viento ascendente para reducir la contaminación que afecta negativamente las áreas de viento descendente. 

Este asunto es manejado por el Buró de Protección Ambiental de la Fiscalía General; específicamente por los Fiscales Generales Adjuntos, Claiborne E. Walthall y Andrew G. Frank; bajo la supervisión del Abogado Principal, Michael J. Myers. El Buró es liderado por el Jefe, Lemuel M. Srolovic. El Buró de Protección Ambiental es parte de la División de Justicia Social, dirigida por la Fiscal General Adjunta Ejecutiva, Meghan Faux. Este asunto también es manejado por la División de Apelaciones y Opiniones en la Oficina de la Fiscal General, por el Subprocurador General Steven Wu. La División de Apelaciones y Opiniones está dirigida por la Procuradora General, Barbara D. Underwood.